May 13, 2009

Latin America: Oscar Arias' Words to Latin American Elites

MABB © ®

I am reproducing the speech Costa Rican President, Oscar Arias, gave at the Americas Summit in Trinidad and Tobago last April 18, because I think he speaks to the hearts of Latin American elites. I share many of his words.

Apparently, this speech is going around the internet and has become very popular. I would have liked to have an English version, but could not find it. So, here is the Spanish version. I think though it is better to read the original version.

Oscar Arias: "Algo Hicimos Mal" los Latinoamericanos

El discurso del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, el pasado 18 de abril, está circulando con gran energía por todo Internet. En el mismo, Arias pide a los líderes latinoamericanos que hagan un "mea culpa" por los errores políticos que han colocado a América Latina en desventaja frente a otras regiones del mundo, en lugar de culpar a terceros de sus problemas. Arias, artífice de la paz en Centroamérica en los años 80 y Premio Nobel de la Paz, ilustra sus puntos de vista con gran cantidad de ejemplos. Estas fueron sus palabras en la Cumbre de las Américas:

"Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres. Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad. También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos. ¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de siete años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos. En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000. 000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo. Para sólo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer. Muchas gracias".

7 comments:

Anonymous said...

Bueno, Oscar Arias aunque reconocido a nivel internacional, tiene un mal record en Costa Rica, donde por el afan de beneficiar a algunos poderosos aliados esta depredando la naturaleza, excluyendo los derechos de indigenas y campesinos pobres. Definitivamente no es un modelo para los lideres latinoamericanos.

Anonymous said...

Excellent! Loved it. Serves as catharthis.

galloglass said...

Anon 11:04
Sus acciones (desde tu punto de vista) no tienen nada que ver con las verdades que expresa.

Anonymous said...

This is dedicated to you know who! Mostly to presidents in South America and the rest of Central America to not mention names. I’m from Costa Rica and Oscar Arias is really brilliant he knows what he is doing. So enjoy this wonderful speech I tried my best to translate into English. Y para la persona que comentó: "Oscar Arias tiene un mal record en Costa Rica" os recomiendo que te eduques. Esos son minoría, él está haciendo muchas cosas buenas por el país y nisiquiera estamos en Crisis aquí no se ha sufrido, osea, administra bien.

Óscar Arias: "We did something wrong" Latin Americans.

"My impression is every time Latin American and Caribbean countries have meeting with the President of the United States of America, is only for asking things or to claim things. Often, is to blame to United States for our past, present and future ills. I do not think that is entirely fair.

We can not forget Latin American had universities before the United States created Harvard and William & Mary, which were the first universities in the country. We can not forget in this continent, as in the whole world, at least until year 1750 all the Americans were all more or less the same: all were poor. When the Industrial Revolution in England appeared, other countries are assembled in the wagon: Germany, France, United States, Canada, Australia, New Zealand ... and the Industrial Revolution passed through Latin America as a comet, and we did not realized about it. Certainly we lost the opportunity. There is also a very big difference. Reading the history of Latin America, compared with the history of United States, we understand Latin America does not had a Spaniard “John Winthrop” or Portuguese, who came with the Bible in his hand ready to build "a city upon a hill," a city to shine, as was the intention of the pilgrims who arrived in United States.

50 years ago, Mexico was richer than Portugal. In 1950, a country like Brazil had a per capita income higher than South Korea. 60 years ago, Honduras had more wealth per capita than Singapore, and now Singapore in just 35 or 40 years, is a country with $40,000 of annual income per capita. Well, did we something wrong Latin Americans. What did we do wrong? I can not list all the things we've done wrong. To begin, we have seven years of schooling. That is the average schooling in Latin America and is not the case in most Asian countries. It is certainly not the case in countries like United States and Canada, with the best education in the world, similar to that of Europeans. Of every 10 students entering high school in Latin America, some countries there is only one who ends the high school. Some countries have an infant mortality of 50 children per thousand, when the average in Asia is more advanced, 8, 9 or 10.

We have countries where the tax burden is 12% of gross domestic product, and is not responsibility of anyone except ours, we do not charge money to the richest people in our countries. Nobody is blaming for that, except ourselves. In the year 1950, every U.S. citizen was four times richer than a Latin American citizen. Today, an U.S. citizen is 10, 15 or 20 times richer than a Latin American average. That is not the fault of United States, it is our fault.

In my speech this morning, I referred to a fact that I think is grotesque, and the only thing that shows is system values of the twentieth century, it seems that we are putting into practice in the twenty-first century, which is a wrong value system. Because the rich world can not spend 100,000 million dollars to alleviate poverty from 80% of the population in the world – in a planet with 2,500 million people average with an income of $ 2 per day and spend 13 times more ($ 1,300,000,000,000) on weapons and soldiers.

As I said this morning, can not be in Latin America spends $50,000 million in weapons and soldiers. I am wondering who is our enemy? Our enemy, President Correa (President of Equator and Hugo Chavez friend), this inequality that you quite rightly says, is lack of education; is illiteracy; which is not spent on the health of our people; we do not create the necessary infrastructure, roads, highways, ports, airports; we are not dedicating the necessary resources to stop environmental degradation; is the inequality that we have, that really makes us ashamed; is product, among many things, of course, we are not educating our sons and daughters.

Someone goes to a Latin American university, and yet it seems to be in sixty, seventy or eighty. It seems everybody forgot that November 9, 1989 something very important happened at the Berlin Wall, it felt down, and the world were changed. We must accept that this is a different world, and we frankly think that all academics, so everyone thought, all economists, all historians, they all almost agree the twenty-first century is the century of Asians, non-Latin Americans. And I, unfortunately, I agree with them. Because while we're arguing about ideology, we are still discussing all the "isms" (what is the best? Capitalism, socialism, communism, liberalism, neo-liberalism, Social Christianism...), Asians found an "ism" very realistic for XXI century and the end of the twentieth century, it is pragmatism. To cite just one example, remember that when Deng Xiaoping visited Singapore and South Korea, after having realized that their neighbors were enriched in a very quickly way, returned to Beijing and told the old Maoist comrades who had accompanied on the Long March, "Well, the truth, dear comrades, is I do not care if the cat is white or black, the only thing that I am interests is to hunt mice. And if Mao had been alive, had been killed itself again when he said "the truth is getting rich is glorious". And while the Chinese do this, and from the year 1979 to the present they grow to 11%, 12% or 13%, and brought to 300 million people from poverty, we're arguing about ideology that we have buried long long time ago.

The good news is, this had succeeded Deng Xioping when he was 74 years old. Looking around, dear Presidents, I do not see anyone who is close to 74 years. So I just ask you do not expect to have that age to make the changes that have to do. Thank you very much. "

mabb said...

A friend of mine who owns this, very helpful website about Bolivia (boliviabella.com), also translated the speech.

Here it is, enjoy!

Anonymous said...

La evrdad es que no importa tanto lo que hizo o dejo de hacer oscar arias. al final todos no podemos equivocar, pero sabias sus palabras si son,En latinoamerica nos importa mas la critica que la acción, porque la critica siempre es perfecta como todo lo que es a posteriori, en cambio la acción demanda tomar riesgos y eso es mucho mas dificil de asumir por que existe el que se pueda equivocar.
al final para lograr algo bien se ha tenido que hacer algo mal sino nunca hubiera que dado bien.
Al final prefiero seguir en la acción que esperar esa ejecución perfecta que nunca nos ha llevado a nada.
buen articulo ese del presidente arias.

Anonymous said...

como buen politico no dijo que hay que hacer y como para sacar a toda latinamerica del subdesarrollo.Lo que no dijo o no quiso decir es que desde hace 150 años el real poder politico tiene un origen economico que impidieron hacer las reformas sociales en los momentos que habia que hacerlas.Ahora surge la preocupacion porque la gran crisis puede ser el aleteo de una mariposa que detone un aumento del descontento popular.